SOBRE LA SOCIEDAD
Como rondeño amante incondicionado de mi ciudad, uno de mis primeros propósitos fue buscar en Ronda algún ejemplo de arquitectura del siglo XX que hubiera pasado desapercibido en las primeras listas que ya habían sufrido ciertas cribas. Aunque se llegaba algo tarde el esfuerzo merecía la pena.
Desde mis escasos conocimientos no pude reconocer en la ciudad ningún elemento a destacar por lo que me dispuse a consultar a otros arquitectos locales que me pudieran orientar. Así, llegué a ponerme en contacto con el arquitecto municipal que, como siempre, se puso a mi disposición, pero lo más útil que me facilitó fueron sus palabras cargadas de sinceridad. Ante mi incapacidad de encontrar ningún elemento en la ciudad que mereciera la pena reseñar (salvo ciertos edificios modernistas de principio de siglo) le expresé mi gran sorpresa: "¿pero puede ser que no haya ningún edificio de interés en Ronda del siglo XX? Alguno tiene que haber...- a lo que me respondió- "Quizás no haya nada. Cuando salí de arquitecto los que estaban no habían hecho nada de mención...y en los últimos veintitantos años...los que estamos tampoco hemos hecho nada...Así que no te sorprendas, seguramente no hay nada que catalogar en Ronda".
Obviamente, mi sorpresa fue rotunda ante tanta sinceridad ya que tendría que ser muy duro tener que llegar a admitir tal realidad. Bien es cierto, que ninguna de las múltiples catalogaciones que se han hecho de arquitectura contemporánea de Andalucía han podido rescatar nada de Ronda. Al final, mi trabajo se centró en intentar dar luz a cierta arquitectura modernista de una categoría más que aceptable que se pudo disfrutar en la ciudad en la primera década del siglo, y para lo cual conté con la inestimable ayuda de la doctora en Historia del Arte Emilia Garrido. Una elección de tres edificios que todavía esperan su incorporación a dichas bases de datos...
Después de pasado ciertos meses, la cuestión se hace inmediata: ¿qué ha pasado en Ronda para que en un siglo no haya ninguna pieza arquitectónica de mención? Pregunta que se vuelve más rotunda teniendo en cuenta el pasado glorioso que llevó a la ciudad a tener una serie de elementos únicos en el mundo y un conjunto histórico inigualable.
La conclusión que parece más certera es que el problema cala más allá de la falta de arquitectos realmente comprometidos con una arquitectura de calidad. El fondo reside en esa sociedad que los alberga dejándose llevar por folclorismos y tópicos, y rejas, y tejas y poyos y remarcos...Una sociedad con falta de ambición, con falta de inquietudes, con falta de criterio y crítica constructiva, en definitiva, con falta de cultura. La falta de edificios a ingresar en tales catalogaciones habla directamente del momento cultural que durante el último siglo ha pasado por nuestra ciudad y que ha permitido poseer calles de edificios insulsos, pavimentos mediocres y espacios públicos inertes.
Solamente en una sociedad que lo exige, se obtienen resultados, solamente en una ciudad con preocupaciones culturales, hay Arte.



