SOBRE LOS AMIGOS DEL AMO
Desde pequeño siempre he escuchado que de todo lo que nos rodea hay un AMO. Pero éste parece no disfrutar de sus enormes posesiones y, en cambio, sí lo hacen sus amigos: LOS AMIG@S DEL AMO.
Aunque parezca extraño, son personas que deben pensar que el mundo se hizo para ellos solos, es decir, que todos los demás estamos para rellenar o molestar, según el caso, y pueden hacer uso de todo cuanto hay a su alrededor sin preguntar ni preocuparse por las consecuencias de sus actos.
Personas que se mueven a su antojo y deciden en cualquier instante lo que quieren con total libertad. Normalmente poseen una tranquilidad que, a primera vista, parece infinita pero que es de una fragilidad sorprendente y mutable a una especie de ira irritante de magnitudes insospechadas. Hay que entender que es lógico, basta pensar que si este mundo se hizo para ellos (o para su privilegiado disfrute), ¡quién es nadie para ir a molestarles! Por tanto, mientras ellos no encuentren ninguna clase de oposición, no justificable en su mente en ningún caso, todo irá genial y no tendrán ningún problema...lo tendremos los demás, claro...pero eso, y repito, no es importante porque somos simples objetos andantes.
Pues bien, una tarde se reunieron tres de ellos y decidieron aparcar en una calle cerca de un bar y un supermercado. Dicha calle posee una serie de aparcamientos salvo en sus primeros 25 metros, algo que, si hubieran pensado en ellos, no habría sido así proyectado, pues no todas las personas (y menos los que poseen tal enchufe) se pueden permitir el lujo de avanzar ese tramo para ver si hay o no hueco después. Así, que, evidenciando la mala idea del responsable de tal ejecución, estas tres personas deciden aparcar donde pueden...
Pero claro, antes de avanzar con el estudio del comportamiento de esta "especie", hay que indicar que no todos tienen el mismo grado de confianza con el AMO, pero eso no les impide demostrar que tienen tanto derecho o más sobre todas las cosas habidas y por haber que el mayor de los amig@s!
Así, cada uno estaciona su vehículo donde tiene a bien dejarlo, y para mejor comprensión, bastará esta imagen:

Y lo sorprenderte es: ¿cómo estos tres amig@s del mundo no han coincidido sin molestarse?, pues bien, porque ellos se procuran su propia felicidad y eso prima sobre la idea malintencionada de molestar a los demás; porque eso sí, malintencionados no son, obran en base a lo que son sus propias creencias, nada más.
Analizando vehículo por vehículo podemos ver tres modalidades de sentirse dueño de todo lo que nos rodea:
- VEHÍCULO DEL FONDO: en principio parece el más discreto, solamente monta en el acerado dos de sus cuatro ruedas, con la única pega de que lo hace en la curva de entrada que al mismo tiempo es un cambio de rasante...pero bueno, no seremos muy críticos porque ya hemos dicho que el problema viene del proyecto de urbanización.
- VEHÍCULO EN PRIMER PLANO: éste vehículo, de una buena amiga del AMO, es el que respeta más al peatón puesto que deja toda la acera para poder pasar por ella sin problemas (que quizás para ella es demasiada teniendo en cuenta que no está pensada para su propio beneficio...) aunque la única cosita que se podría destacar, por destacar algo, es que lo que es dejar pasar a otros vehículos con facilidad como que no, no es esa la cualidad mejor de su estacionamiento. Pero esta amiga tuvo la mala suerte de que un ser de relleno de este mundo fue a molestarla: sí, alguien se atrevió. Se atrevió a pitar con el coche, y no solo eso, ¡si no que encima le pidió que quitara el coche! Obviamente, la amiga del AMO, se negó, y haciendo uso de una paciencia impropia, le dijo: "Si pasas perfectamente!". Y de esta manera, la atrevida persona de relleno, aún enfadándose de sobre manera y armando un gran revuelo con su coche, acabó pasando de forma muy apretada...¡¡¡pero la amiga tenía razón!!!
- VEHÍCULO DE EN MEDIO: el vehículo de en medio pertenece a un enchufado que llevado por una gran generosidad y tras haber visto el problema anterior, decide, ni corto ni perezoso, colocar su vehículo para que no haya nadie que pueda molestarle por no poder pasar con su vehículo...porque, claramente, no habría nadie que tuviera la ocurrencia de pasar andando por la acera y menos esas personas que van en silla de rueda que tienen la poca delicadeza de pedir las aceras libres...¡es qué hay cada uno por ahí suelto!
Eso sí, la historia terminó feliz porque cada uno se fue sin que el otro amig@ tuviera ningún tipo de molestia y pudieron hacer cada uno sus tareas programadas (comprar en el supermercado y tomarse unas copas en el bar) sin sobresalto alguno, salvo el mencionado anteriormente, pero que, seguro, la amiga afectada ha sabido perdonar, e incluso, olvidar.
Pero el final hubiera sido mejor si hubiera podido preguntarles cómo se consigue ese enchufe, porque una cosa está clara: ese es el tipo de amistad que uno necesita para ser feliz!!!